viernes, 13 de febrero de 2009

francisca en revista cosas 2009




Feliz con su rol de deslenguada en el programa “SQP” de Chilevisión, explica que sobre Luciano Cruz-Coke sólo dijo lo que muchos piensan, y además “hay ciertas personas que realmente me dan lo mismo, como él”. Franca y desenfadada, como siempre, “la Pancha” abre las puertas de su intimidad y hace un análisis de su vida a sus 34 años.

Francisca Merino aparece en la terraza de su nueva casa, de la mano de su hijo Dominic, de 6 años. Habla despacio, porque su hija de 10 meses está durmiendo y no quiere despertarla.

Resulta curioso verla en plenas labores maternales y domésticas, quizás porque su imagen de mujer mal criada, caprichosa y desafiante, la persiguió por muchos años y eso que en reiteradas ocasiones confesó ser muy tímida, tanto así que durante su infancia sólo estuvo en colegios de pocos alumnos.

Su papá es publicista, su mamá dueña de casa y ella creció con una vida relativamente armónica, a pesar de la separación de sus padres y de tener siete hermanastros, con quienes no siempre pudo compartir. Fue por eso que, desde muy chica, se armó un mundo propio.
A los 14 años ya grababa comerciales y desde entonces se independizó económicamente, pudiendo darse lujos que nadie podía en esa época. Los exóticos viajes fueron algunos de ellos. Y la India fue el puntapié inicial del desarrollo de su aspecto más espiritual.

–¿De verdad que tu hijo Dominic nació en un minuto muy especial, astralmente hablando?
–La Amanda y Dominic no pudieron nacer por parto normal y, junto con profesionales de la astrología, elegí el mejor minuto para que mis hijos llegaran al mundo.

HISTRIÓNICA Y DESAFIANTE

La Pancha estudió teatro en la Escuela de Gustavo Meza y en España, porque tenía la fantasía de hacer realidad por unos instantes lo que su mente creaba o también como un instrumento para poder decir lo indebido. Al menos así lo confesó más de una vez. Debutó en 1995 en la teleserie “Amor a domicilio”. Después hizo “Adrenalina”, “Playa salvaje” y “Cerro Alegre”, entre otras. Ha actuado en varias obras de teatro y largometrajes.

Durante años, su carácter fuerte y deslenguado nunca dejó que pasara inadvertida. Sin embargo, el matrimonio con el ingeniero comercial Claudio Labbé y la maternidad, la tranquilizaron un poco. Sólo un poco, porque sigue siendo la misma mujer desafiante, divertida, histriónica, algo caprichosa y hasta de “pataletas”.

Tiene una imagen de mujer dura, aunque quienes la conocen saben que no lo es. La frialdad que transmite a ratos es sólo un mecanismo de defensa, que cada día practica menos. Es que su vida ya lleva muchos años ordenada. Está felizmente casada, enamorada y disfrutando plenamente de la maternidad.

A Claudio lo conoció hace muchos años, en una comida, y desde ese día supo que era su hombre, aunque empezaron a salir un tiempo después. A los cuatro meses, él le propuso matrimonio, pero ella ya estaba embarazada, lo que hizo adelantar la fecha del evento.

"LUCIANO NO ME PRODUCE NINGUNA ADMIRACIÓN"

Francisca Merino había tenido varias conversaciones con la productora ejecutiva de “SQP”, pero reconoce que le producía temor ingresar al programa. “No obstante, después me di cuenta de que estaban trabajando de otra forma, que habían cambiado en el estilo de hacer el programa. Por ejemplo, los temas que se comentaban ya no eran sólo las cosas que pasaban dentro del panel, sino que sobre la base de la información externa. Porque antes era casi un reality, con mucho canibalismo entre los propios panelistas, lo que era muy entretenido, pero muy desgastador”, dice. Así fue como decidió integrarse al equipo. Además, reconoce que necesitaba trabajar y también influyó la buena relación que tiene con todos. “Lo paso muy bien, es un gran equipo humano. No somos íntimos amigos, pero lo pasamos increíble juntos”, asegura.

–¿No les ha bajado el rating con tanta moderación?
–No, al contrario. En busca de sintonía es que el programa fue cambiando a lo que es hoy. El mismo público lo pidió.

–¿Te da miedo desperfilarte como actriz?
–Es que yo no soy opinóloga y por formación teatral siempre juego un personaje. Llevo 15 años trabajando como actriz.
¿Eres un personaje?
–Sí, lo soy. En mi vida diaria yo no soy así. Como juego a un personaje, soy un poco ácida, pero con humor. Igual sería una lata que yo me sentara a hacer relaciones públicas. Las personas que lo han hecho en este programa dan ganas de bofetearlas.

–¿Panelista?, ¿opinóloga?
–Panelista. Trato de estar informada y opino de manera visceral, pero con respeto. Evito hacer juicios.

–Pero Pancha, eso no es así. Y en tu vida privada eres una mujer que hace juicios. ¿No estarás vendiendo un cuento de niñita buena?
–Soy sumamente preguntona y voy de frente con lo que pienso.

–¿Y el último comentario que hiciste de tu ex pareja, Luciano Cruz-Coke, donde dijiste que además de ser latero, era un hombre muy egoísta, que sólo se fijaba en los apellidos y que jamás te había pagado una cuenta?
–Pero ése es un juego televisivo. Y hay ciertas personas que realmente me dan lo mismo, como él… No me produce ninguna admiración ni ganas de congraciarme con él. ¿Quién no ha pelado a un ex pololo? A él nadie lo puede ver, es una opinión que tiene todo el mundo. Pregúntale a la Aline (Kuppenheim) qué piensa de él. Bueno, es verdad que ella jamás lo diría… Sí, quizás fue una mala educación de mi parte, pero me reí mucho.

–¿Claudio no te retó?
–No, a Claudio le da lo mismo. No engancha y sabe que es un juego.

Finalmente aparece la naturalidad de la Pancha, ésa que siempre la ha caracterizado y que muchas veces la ha llevado a decir lo impensable. Pero al menos su honestidad está ante todo.

–¡Eres mala!
–Todo el mundo se ríe de las personas que le dan tanta importancia a los apellidos y que son amarretes.

–Cuando lanzas tu veneno, ¿no temes que éste se devuelva y te envenene a ti?
–No, porque no odio a nadie. Soy ácida, vivo con acidez (se mata de la risa) y voy muy de frente con mis emociones, pero no soy una mujer venenosa.

–O sea que no sientes que tengas una lengua de víbora.
–Si decir las cosas por su nombre es tener lengua de víbora…

–¿Duermes tranquila después de pelar a tu entorno?
–Como una guagua (se ríe).

–¿Eres una mujer peladora en la intimidad?
–No más peladora que lo que eres tú (y suelta una nueva carcajada).

–¿Te ha traído alguna consecuencia trabajar en “SQP”?
–No, y sí mucha buena onda. La gente en la calle se acerca a decirme puros piropos, nadie me ha dicho que no me soporta. Y el horario es rico, sobre todo por mis hijos Dominic y Amanda. Me gusta estar en las tardes con ellos. Y también me da tiempo para el teatro y el cine. Estudiar, reportear y seguir conectada. No me voy a echar a mi casa, precisamente.
Francisca en marzo empieza a filmar en la próxima película de Pablo Illanes, “Baby Shower”, un largo de terror sicológico. Este personaje la tiene bastante entusiasmada y lo considera un muy buen desafío.

–¿Tienes ganas de trabajar en el área dramática de Chilevisión?
–Me encantaría y ojalá haya posibilidades.

La Merino aclara que, para ella, estar en televisión es simplemente trabajo. “Yo elegí ser actriz. No puedo vivir del cine ni del teatro, entonces vivo de la televisión. Me encanta, lo paso bien, pero no es mi vida. Si mañana me gano el Loto, sólo haría algo como actriz en proyectos que me interesaran, pero no trabajaría. Aun así, hay personas que tienen una dependencia espantosa y eso es por el ego”, dice.

–¿Quiénes harían cualquier cosa por estar en televisión?
–¿Quieres que hable? Creo que Roberto Dueñas es un tipo que ama la televisión, que hace cualquier cosa por estar. La Marlen no.

–¿Rafael Araneda?
–El es un tipo que ha demostrado que con talento se puede llegar muy lejos, la prueba está en que logró estar al frente de un formato mexicano muy exitoso (“La Academia”), que lo ven decenas de millones de personas. Lo de los votos… es un mero accidente.

–¿Y Felipe Camiroaga?
–Lo mismo que el Rafa. No es que hagan cualquier cosa por estar en televisión. Tienen una profesión y cada uno verá cómo lo hace para mantenerse. Felipe está siempre explotando su lado de solterón sexy y le resulta así. Ahora, creo que también su público quiere verlo casado, con hijos, con un modelo de familia normal.

–¿Pamela Díaz?
–Si ella misma ha declarado públicamente que haría cualquier cosa por estar en televisión. Y lo ha cumplido al pie de la letra.

–¿Italo Passalacqua?
–No, Italo es un periodista de espectáculos y luego gay o personaje de televisión.

–¿Patricia Larraín?
–Creo que hasta ahora la Pata ha sido muy consecuente con lo que la hemos visto hacer en televisión.

"CLAUDIO ES MI HOMBRE"

Mientras hacemos la entrevista, su hijo Dominic se pasea. Es realmente lindo y muy regalón de su mamá. Resulta curioso ver a la Pancha en su rol de madre. “Me encanta ser mamá. Con Dominic fui mucho más aprensiva. Tenía mucho miedo de perder la libertad, además fue todo rápido, me casé a los cuatro meses de pololeo con Claudio, embarazada… En cambio, con la Amanda estoy más relajada”.

–¿No viviste una crisis después de que te casaste y fuiste madre?
–No, pero estaba más estresada. Claudio es mi hombre, llevo siete años muy felices con él y nunca he tenido una crisis profunda. Me casé con el hombre que me tenía que casar, con el que Dios me había predestinado para mi vida. Siento que mi vida matrimonial ha sido bastante fácil, porque hemos vivido problemas externos que a cualquier pareja le podría haber provocado problemas; en cambio, nosotros siempre nos unimos cuando vivimos tiempos adversos.

Entre medio se despierta Amanda, que es una verdadera belleza.

–¿Cómo es ella?
–Exquisita. Pero no tengo ganas de tener más niños. Además, soy aprensiva; pensé que no lo iba a ser...

–¿Qué te da miedo?
–Es que cuando prendo las noticias lo único que escucho son cosas horribles. Creo que a lo que más le temo es a la falta de protección que hay hacia nuestros niños por parte de la justicia. Los pedófilos y delincuentes se pasean como Pedro por su casa. Yo quiero justicia dura. Mis hijos son mi responsabilidad y ellos esperan que yo esté al lado si les sucede algo, pero el gobierno tiene la obligación de proteger a todos nuestros niños, y hasta ahora no se aplican penas realmente drásticas.

Francisca Merino no trabajó intensamente en los primeros años de vida de Dominic, pero igual confiesa que eso le pasó la cuenta. “Nunca me voy a olvidar cuando un día, cuando tenía como 4 años, él me dijo: ‘Mamá, tú no haces nada’. Casi me muero. Uno tiene la obligación de ser un referente para ellos”.

–¿Claudio es machista?
–No, para nada. A él le gusta verme feliz.

–¿Cómo es él?
–Es entrador, tiene buen carácter y evita absolutamente los conflictos.

–Y tú los buscas.
–No, pero no sé si es bueno evitar tanto. El deja pasar todo, espera que el tiempo ordene las cosas. Siempre es un caballero. Nos complementamos muy bien. El apaga mi fuego y yo le doy más fuego a él. Nos amamos.

–¿Sigues siendo una mujer esotérica?
–Mas que esotérica, soy espiritual.

–¿Qué te da paz en la vida?
–Meditar, conectarme conmigo.

–¿Tu sueño siempre fue formar una familia de manera tradicional?
–Sí, pero tenía mucho miedo, porque nunca la tuve.

–¿Perdonarías una infidelidad?
–No. Una infidelidad no, ya que soy muy fiel y muy rencorosa...

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